Te recuerdo cada día.
Te extraño, y no lo digo.
Resplandece tu sonrisa
en la imagen guardada.
Abrazo tu pequeña estatura
Con borbotones de lágrimas
Y me siento querida.
Nos une la emoción,
El amor infinito
entre abuela y nieta
Y una conexión profunda
entre las almas.
No entendí tu partida
Y hay cosas que jamás te dije,
Sin embargo sé que estás en mí
Tu voz, aunque calles,
Tus ojos atentos
Tus manos suaves.
Tu alegría de niña
Tu incansable paciencia
Tu afecto oceánico. |