TEMA NUMERO 1:
LA BISAGRA
La imagen de una bisagra nos habla de su función básica
de conectar dos elementos. Por un lado la puerta, ventana o lo
que sea, y por otro lado un marco fijo que permite abrir uno de
los elementos a otro ámbito. La bisagra une dos mundos
y gracias a ella se puede circular de uno a otro. Todas las culturas
necesitan ese eslabón y ese umbral para conectarse entre
si y son las producciones artísticas las que le van dando
esa cohesión y definición que se expresa como "cultura".
El quehacer cultural abarca muchísimo y es una enorme
ambición de esta bisagra poder reflejar esa enormidad.
Al mismo tiempo ya existen avenidas que se auto definen de la
misma forma, en donde los artistas pueden exponer sus producciones.
Pero, ¿que sucede con todos aquellos que no exactamente
"encajan" en esas instituciones por diversos motivos?
Bueno, esto es todo lo que puedo decir en forma seria, refinada
y coherente. El resto solo lo puedo decir a empujones, bocanadas
y expresiones que poco tienen que ver con algo intelectual y erudito.
Tengo la impresión que esta Bisagra será un poco
así también.
La famosa "creatividad" de la cual los que no la poseen
siempre están dispuestos a hablar, es un fenómeno
de esta naturaleza y se expresa en el mundo no siempre con el
orden que muchos quisieran. Las expresiones del alma tienen muy
poco que ver con el orden al cual muchos aspiran y me temo que
esta Bisagra tiene un parentesco muy fuerte con este tipo de fenómenos.
Hablando directamente, me interesa que este sea un medio en donde
este desorden pueda expresarse. Me interesa la cosa personal que
cada individuo puede aportar. Me interesa saber de esa búsqueda
que llevamos adentro que nos hace hacer lo que hacemos, decir
lo que decimos, sentir lo que sentimos.
Ya se han dicho muchas palabras sobre la importancia de lo que
no es importante, sobre como se deben hacer las cosas y especialmente
se ha dicho muchísimo sobre lo que es "cultura"
y sobre lo que no es.
Aquí en la Bisagra no tenemos idea de cual es la definición
correcta y creo que no nos interesa tampoco.
Dentro de cada uno de nosotros existe una fuerza que tiende a
expresarse en el mundo en que vivimos. Un mundo caótico,
ordenado a la fuerza, reprimido, deshumanizado y enormemente mentiroso.
Sin embargo es el mundo en que nos toca actuar, vivir, transformar
y querer. Al menos querer lo mejorcito que existe en él.
Seria una barbaridad pretender que esta bendita Bisagra fuera
algo que no lo es, así que lo digo aquí, con todas
sus letras. La Bisagra es simplemente la expresión de esa
fuerza en el mundo en que nos toca vivir. Es la tristeza de lo
que hemos perdido, la alegría de lo que encontramos, las
lagrimas, las risas, las tragedias personales y colectivas, las
esperanzas por un futuro mejor. Es todo eso que nos conforma como
seres humanos que anhelamos día a día algo diferente,
algo mejor que lo anterior. Es esa superación y ese esfuerzo
por crear formas de expresión, puentes hacia otros, y porqué
no decirlo también - hacia nosotros mismos.
Aquí todo es diverso y no existe la uniformidad a la cual
el sistema en que vivimos es tan adicto, pero quizás lo
más importante - al menos para mí - es el hecho
de que no estamos interesados en dar respuestas, sino más
bien en crear condiciones para que exista una gran producción
y se genere un cuestionamiento esencial que es un soplo de vida
nueva en nuestro mundo de respuestas envasadas y de horizontes
cortos.
Y para no aburrir más a nadie, La Bisagra no pretende
ser una revista electrónica. Es un canal de expresión
y de desarrollo para aquellos que sienten el deseo de contribuir
a la construcción de algo nuevo. Y para aclarar lo que
se considera "nuevo", es importante reflexionar en que
lo único verdaderamente nuevo que tenemos son nuestras
intenciones, que mágicamente pueden recrearse día
a día, que misteriosamente tienen el poder de llevarnos
a las profundidades más hondas o a las alturas más
inquietantes. Ojalá sean nuestras más elevadas intenciones
las que nos guíen en este proceso.
Fernando
Octubre 30 de 1999.
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