En el recinto halado
sombras sigilosas mueven estaciones,
luces radiantes reflejan soles,
universos enteros se contraen,
conciencias ascienden por sus laderas
llevando y trayendo imágenes.
Solo en las regiones elevadas,
albas transparencias se dibujan,
murallas de mármol se esconden,
juegos magníficos se escriben,
transformaciones gigantes se diseñan.
Ojos viendo hacia adentro
recorriendo los umbrales del recinto,
asiendo el futuro por sus alas
atando el pasado por sus pies
encumbrando porvenires
elevando comprensiones.
El tiempo se detiene
al ver pasar la luz
iluminándolo todo
con dulzura,
con amabilidad
con infinita perfección
emanando del centro de mi corazón
Febrero 2005
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