Un nudo ciego
Abismo que se abre
Esperanza que se cierra
Vértigo
Caída
Lágrimas grises
Oscurecen los ojos
Miradas invertidas
Ensueños desvanecidos
Silencio
Gritos ahogados
Palabras inútiles
Frases incomprensibles
no puede ser
pero es
El temor avanza
Nada distinto de lo que siempre ha sido
Nada importante
Indiferencia
Silencio
Todos esos planes dorados
Yacen en el suelo
Destrozados
Pisoteados
Carcomidos por la duda
Despedazados por la tristeza
Calcinados por el calor de la estupidez
Todos los mañanas del futuro
Se esfuman entre mis dedos
Desaparecen misteriosamente
En la oscuridad de la angustia
Esperando la señal
Que nunca llegó
Silencio
El llamado telefónico
La voz metálica
La vacuidad total
La mentira
La hipocresía
El vacío total
Ingenuo es el soñar
Triste es el despertar
Difícil es observar
Grande es comprender
y solo sana el construir
Fernando Aranguiz
Portland, Febrero 2001
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