Estuve tentando a dios esta tarde
Le pedí que se manifestara
Le pregunté sonriente
Si podía nostrar su cara
O una mano si se dignara.
Incluso una pierna
Si no fuera demasiado pedir.
Es de noche
Y dios no respondió
Ni se manifestó
Ni el cielo se iluminó
Ni nada importante sucedió
Quizás no es un asunto de suplicar
Sino de descifrar
De poder separar
Lo mundano de lo divino
De poder ver lo sagrado
En el mundo humano
En aquel que tengo al lado
En todo lo creado
Y también dentro de mi...
Necesito nuevos ojos
No nuevos deseos
Necesito una nueva actitud
No un nuevo ensueño
Necesito mirar
Más allá del horizonte
Más allá de la soledad
Más acá de la inmortalidad
Necesito dar
Exactamente lo que quiero recibir
Conversé con mi dios esta noche
Y en infinita bondad
Se ha manifestado
Luminoso, radiante y añorado
Internamente he sentido su deidad
Y ahora mis ojos ven
La transparencia del camino
Que multiplica huellas
De mi corazson al mundo
Fernando Aránguiz, Portland, Oregon Agosto de 2002
|