Camino inerte
en la ciudad intangible
sólo espectros
sembrados de escarcha
deambulan impalpables
en las calles sin sonidos.
¿Es que se ha detenido el mundo?
Las paredes no tienen puertas
sólo grietas por ventanas.
Un sol gris
sacude mis ojos
y no me permite ver
los puentes que ayer
tampoco estaban.
Las miradas me traspasan
y me voy volviendo huesos.
¿Será que camino hacia la nada?
Pronto nevarán cenizas
que laten en las tinieblas
y sólo quedará esconderme
detrás de estas palabras
que como cardumen involuntario
supuran a los vientos
y buscan huir del cautiverio
de este rincón
que sufre de humedad.