| |
Despertamos muchos esta noche.
Deseamos arrojar la piedra
que mantiene cerrada todavía
la Puerta del corazón
que quiere abrirse.
Desde arriba del acantilado
lanzaremos hoy al agua
la gran dura roca
y ella ya salpica
desde el oscuro fondo,
adelantándose a nuestro acto.
Gotas en las mejillas.
Todo el rostro salado
sobre la almohada mojada.
De madera fuerte, rústica...
antigua es la Puerta.
Un arco gigante impidiendo
fluír el agua mansa
en todo este tiempo.
Lleno está el continente
y sólo se desborda.
Como mar embravecido empuja
el corazón desde adentro.
Y romperá la compuerta.
Duele desde el fondo
el agua. Arrasadora, libera...
Ya casi es primavera
y no hay trigales.
Los silos vacíos
anuncian el hambre.
Agua de ese dique
regará hoy la tierra.
Se acerca el Tiempo
y apura el destino.
Perdóname y perdónanos,
corazón de niño.
Bondadoso y compasivo.
Tan inmensamente sabio.
Hemos dudado y temido.
Cubiertos estamos de armaduras.
En tu inextinguible fuego sagrado
vendrá la Luz.Luminosa,transparente,
como un Sol que despierta.
La luna nos lo dijo
reflejada en el agua contenida
cuando estábamos dormidos. Soñando todavía.
|