| |
Verde, amarilla, azul y grana,
La lagartija inhala
y los colores de su piel se expanden.
Exhala,
y ya no está.
Y entonces me pregunto,
si ella existiría si no la contemplara,
en la rendija de unas tablas.
Inhalo,
y mi piel se expande,
exhalo,
y ella ya no está.
Y entonces me pregunto,
si yo mismo existiría,
sino la hubiera visto ante mis ojos.
|