| |
Cuando despierto y miro
el inmenso mar en tus ojos
bellos como dos mariposas.
Cuando miro correr el mundo
con nosotros o sin nosotros
como un caballo que galopa
sin detenerse en la mañana,
sólo quiero morderte a besos,
abrazarte quiero hasta morir,
llevarte hasta un rincón del cielo
donde habitan nuestros sueños.
Porque es más bella la mañana
si tú estás, es más bella la flor
cuando la miro y más bello el mar.
Porque rencor, odio y desdicha
no podrán con nosotros, Reina,
no podrán matar el bello amor
sin fronteras que se levanta
como una bella primavera.
Por eso cada día despierto
con besos y abrazos marinos,
con infinitos crepúsculos,
con versos como olas o alas
para que tú viajes conmigo
a compartir las estrellas.
© José Cabanillas Núñez
|