Por ahí viene, ¿sabes quién?
¡dios en persona!
En árbol, en animal,
con almas que alimentar
y una promesa de ultratumba.
El artista del bien y del mal
con comedias de colores
y un drama oscuro.
El que se fue de la catedral,
el de la máscara oriental.
¡Sí, hombre! El poeta total
el que te abre los chacras
¿no te suena su cara
a trompeta del juicio final?
el que habla en general
¡dios en persona !
el de la mirada perdida
en un paisaje celestial.
El mesías de los mansos
y la bestia del capital.
El que nos dirá: ¿hola, qué tal?
El que toca el piano
con su propia espina dorsal.
Y dios les saluda como un amigo
¿es verdad eso que dicen que eres dios?
Y dios responde: ¿te parece poco
un ser humano? Dios no es un decir de Él.
Y riéndose como un niño, se marcha.
¿Qué te ha parecido? Dime, te escucho.
Dios en persona pierde mucho.