| A la luz
de la verdad,
la mentira, que alguna vez
también sufrió la distancia
y que algo de alma aún le queda,
se disfraza de realidad y me baila.
Y por una disonancia la descubro
despojándola de su atuendo
y reconociéndola evidente;
su rostro desdibujado acusa una lágrima
que se pierde tras su otra máscara.
Quito ésta y otra, y otra más..,
que aparecen tras un sin fin de desgarros.
Exhausto, y habiendo perdido la secuencia,
quedo enfrentado a aquello que se muestra
sin saber si mentira o verdad representa.
Así descubro, en una mueca al amor.
Un simple gesto despojado de dudas.
La simple dicha de gozar de esa sonrisa
con verdad o mentira siendo veladas
en procesión, junto a mi historia, que ya es ciega.
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