| |
Debo confesar...
Que siempre amé
el aroma a presencia que trae a mí
tu recuerdo.
La fragancia de lo siempre,
del ahora, de lo eterno...
Lo perenne, lo inevitable, lo permanente,
lo diario, lo presente, lo insistente.
No cotidiano por que no reitera.
Simplemente un presente eterno
que hace del futuro un prescindible,
por saberte siempre conmigo.
Un siempre, que no excluye al resto.
No un único, que hijo de la hipocresía,
desconoce la profundidad
de las raíces de su sentimiento.
Amar más, aún más.., buscaría.
Si tan sólo no haberte conocido
significara seguir buscando a quien amar.
Amar... Seguir amando,
es llevarte por siempre
compartiendo el amor
que tanto nos sobra.
|