La Bisagra Inicio Entrada principal Sonido Letra Imagen Multi La Foto del dia Buscar en La Bisagra Contactar La Bisagra Enlaces

Autor:

Marzio Girola

Titulo:

Comentarios

 
 

He recorrido, 40 años.

“Comentarios...” no es la búsqueda de la verdad, ni el intento de elaborar una teoría definitiva sobre la existencia.
¡Viviré junto a tantas verdades, como segundos de vida resten, a esta vieja carcasa! Porque no he venido a quedarme. Estoy de paso y pienso llevar conmigo, todo aquello que la vida me obsequie.
Necesité un día, el gozo de una mujer para sentirme hombre.
El abrazo de una madre para sentirme hijo.
La necesidad de dos niños, para sentirme padre.
El reconocimiento de un viejo “Anexo”, para verme profundo.
“Comentarios...” es solamente eso. Una visión de aquello que he recogido, andando...”

Marzio Girola
2004

Al amigo Carlos MacGough (el anexo), el cosechador de vida...


CAPITULO I

De la utopía de la Libertad.


-A la hora de la verdad, son las manivelas de nuestro yo más profundo, las que nos marcan el comienzo de la claridad. Reconocerlas, es el primer paso para adueñarnos de nuestro tiempo.-

Así como formamos parte de un cuerpo al que no gobernamos –que se rige por sus propias reglas, que envejece , que se regenera, se conduce y hasta se suicida sin nuestra participación consciente- también un yo profundo, condiciona nuestra existencia.

¿Donde quedamos nosotros?

Condicionados a un cuerpo que no gobernamos, el cual, determina el tiempo de nuestra existencia terrenal; y sometidos a un yo interior, al que mayormente desconocemos y que nos define como característicos.

Por consiguiente...¿A quién o a qué nos referirnos, cuando hablamos de libertad?

La Libertad fisico-espacial, estará determinada más, por nuestro cuerpo, que por nuestra voluntad. Es decir: dependerá de mi condición y/o constitución física –obtenida u heredada- la libertad de poder realizar mi voluntad. Para muchos, la voluntad de volar es inmediata al concepto de libertad, sin embargo, el hombre no puede volar por su constitución física.

Por otra parte, la Libertad individual, está siempre subordinada a la necesidad imperiosa de pertenencia que tiene el ser humano. El pertenecer a algo, condiciona nuestra voluntad a las normas que constituyen la unidad de ese algo. Por lo tanto, tampoco seremos libres en nuestra voluntad de ser.

Esto hace pensar, que la Libertad, no sea más que una utopía.

Hay una diferencia entre “hacer lo que se quiso hacer” , “hacer lo que se pudo hacer” o bien “hacer lo que se indujo a hacer”. En realidad, el hacernos creer que nos desarrollamos como hombres libres, ha sido uno de los mayores logros del sistema, durante el siglo veinte.


Sería desconcertante –a mi entender- descubrir que el hombre, inconscientemente, teme a la Libertad. No hace otra cosa, a lo largo de toda su vida, que provocar situaciones que la condicionen. Y una vez “condicionado” su yo individual, sustituye los conceptos del Ser Libre, por pequeñas atribuciones que adopta dentro del sistema comunitario en el que vive , las cuales por lo general, no son otra cosa, que demostraciones del poder adquirido (el falso poder).

Resulta curioso observar, a aquellas personas que han obtenido cargos importantes dentro de las empresas, como tienden a creerse libres en base al “poder obtenido” por el cargo al que accedieron. Lo exhiben, a través del ejercicio de las “libertades” que les confiere dicho cargo , en comparación al resto del personal de la empresa. Es muy común que lleguen tarde y se esmeren en mostrarlo. Que se retiren antes de finalizar el horario de trabajo. Que manipulen horarios, impartan ordenes caprichosamente y dispongan a su antojo, del personal subordinado. Una exposición de poder, en base al ejercicio de la “libertad” de disponer. Sin embargo, son ellos los empleados que menos gozan de su libertad individual. Por lo general su dedicación al trabajo es “full time”. Las actividades que desarrollan, fuera del horario de oficina, siempre están vinculadas a su cargo y viajan siempre con teléfono celular, permaneciendo las veinticuatro horas a disposición de la empresa.

El factor primario, que los lleva a olvidar su Libertad individual, es el saber que: el bienestar socioeconómico alcanzado (máxima ambición, dentro de su estructura capitalista), es en base al poder conferido por el cargo que les fue asignado y que el siguiente paso, suele ser, la pérdida del mismo, dado que se encuentran en aquello que se denomina “el techo” de su escalada laboral. –En los países capitalistas más avanzados, se ha desarrollado un “puente” entre las dos franjas. Consiste en transferir, al empleado más útil, acciones de la empresa. Esto, le brinda de algún modo, la tranquilidad de una permanencia algo más segura dentro del sistema y a su vez, lo compromete aún más con la empresa, la que logra así, excitar la competencia interna maximizando la efectividad de sus empleados.-

Es decir, para aquella persona cuyos valores existenciales, se basan en los logros socioeconómicos alcanzados a través del escalafón laboral conferido, el riesgo latente de perdida del mismo, lo convierte en el mayor de los subordinados al sistema. Esto equivale, a la pérdida de su libertad individual.


Por el contrario, aquel que pareciera ser, el más subordinado al sistema, es quien desarrolla con mayor amplitud su libertad individual. Los grupos menos remunerados (obreros, camisas blancas, peones, etc.) dedican un horario específico a su trabajo -en y para la empresa- y se liberan de la misma, una vez finalizada su jornada laboral. Pertenecen a un escalafón social, para el cual - el Capital que poseen- no constituye un estímulo suficiente, que lo lleve a subordinar toda su existencia al mantenimiento o multiplicación del mismo. Tampoco los montos de las remuneraciones salariales que corresponden a su franja laboral, arrojan saldos que permitan incrementarlo. Por esto, se constituyen en un sector básicamente consumista. No se capitalizan, unicamente, consumen.

Por otra parte, los sistemas de seguridad social (jubilaciones, pensiones, asistencia médica gratuita, etc.) minimizan en el asalariado, la necesidad de pensar en proveerse de un capital que le permita sobrevivir, una vez que deje de ser útil como herramienta productiva. (*) Esta “exclusión” del sistema capitalista –como un mero generador de capital- lo aleja del sentimiento de dependencia que debiera de tener hacia el mismo (esto, considerando la necesidad que evidencia tener la sociedad de consumo, del capital obrero) y lo lleva hacia un mayor desarrollo de su ser individual.(**)

En resumen, aquel que menos beneficios económicos obtiene dentro de los escalafones laborales del sistema, desarrolla mas su ser individual. Por lo tanto, ejerce más su libertad como individuo.

En esta etapa del análisis, cabe pensar en la relación que pudiera haber entre libertad y pensamiento, es decir, conocimiento y sabiduría, conceptos muy confusos y ampliamente manipulados, los cuales abordaré en otra etapa de la observación.

(*) No hablaré aquí de la contradicción que esto significa para el sistema, así como no analizaré el hecho que estos “beneficios” no son más que dádivas, tendientes a evidenciar el grado de ambición irracional e inconmensurada que genera el sistema capitalista.

(**) Aquí, debiéramos analizar, si las ambiciones materiales se sustituyen por aquellas existenciales. Cosa que nos es difícil de comprender, dada nuestra formación consumista.


CAPÍTULO II

De la afectación del medio ambiente.

Esto lleva a una consideración. El sistema capitalista, al cual se subordina hoy, la mayor parte de la población mundial, necesita: un sistema financiero que lo conduzca y un arquetipo de persona, que lo desarrolle. Es decir: todo aquello creado por el hombre, ha tenido siempre un motivador. Ese algo motivador, por más disimulado que se encuentre entre complejas lógicas o razonamientos, tiene su epicentro en la preservación de la especie.

Mas allá de nuestra compleja estructura psíquica y el “envase” animal e instintivo que la protege; somos seres que vivimos en un planeta y que estamos limitados o bien acotados, al clima, topografía y evoluciones que el mismo nos impone.

Tomando un mapa y visualizando el Planeta que habitamos, surge una inquietud: ¿ Porque los países mas exitosos dentro del sistema capitalista, comparten el mismo hemisferio?

Podemos decir que los paises que han alcanzado un alto grado de industrialización, en base a su capital humano, poseen características especiales; idóneas a la libertad que relaciona al medio ambiente, con su fuerza de trabajo.

Los paises ubicados al norte del Trópico de Cáncer: ¿No son acaso los puntales del sistema capitalista?

La industrialización requirió del automatismo para maximizar la producción. Esta, a su vez, de seres humanos metódicos y dispuestos a pasar largas horas del día, realizando una tarea específica (hoy, en su mayor parte sustituidos por las máquinas). Para ello, primaron dos aspectos : la estructura psíquica de los pueblos y su relación con el medio ambiente. Sobre la estructura psíquica, no haré ningún análisis por carecer del conocimiento que la materia exige. De la relación con el medio ambiente, sin embargo, deduzco que ha sido una de las claves, para el desarrollo del capitalismo. Podríamos decir que los orígenes del concepto de la multiplicación del capital, se remonta a la acumulación de alimentos para sobrevivir en tiempos de carencia de los mismos. Esta forma de “capitalizarse” en alimentos, para las épocas de carestía, es típica de los países con inviernos largos, donde se realiza una cosecha anual y donde la acumulación de forrajes y granos, es fundamental para alimentar al los animales en invierno. Asimismo, el ser humano está obligado a recluirse en sus casas, para defenderse del intenso frío. Esto lo induce a realizar tareas manuales y metódicas, periódicamente. Estas dos condicionantes, con las que se formaron las civilizaciones de las zonas mencionadas, son compatibles con la idea de capitalismo e industrialización. Es decir, hay una continuidad en la aplicación de sistemas que contribuyen a la supervivencia de la especie. El grano se transformó en capital y el trabajo manual, en producción en serie.

Curioso es observar también, que los países de los Continentes del Hemisferio Sur, donde con mayor efectividad se ha desarrollado el sistema Capitalista, son equidistantes al Ecuador con respecto a los países básicamente capitalistas del Hemisferio Norte.

Visto así, el medio ambiente, es el tercer elemento que limita la libertad del hombre.

El hombre termina siempre liberándose de; para condicionarse a. Es decir, no se libera de algo para ser libre, sino que opta por condicionarse a algo diferente. De esta forma, el mero acto de elegir, se transforma en el ejercicio mismo de la libertad. Por esto, la democracia, ha sido el sistema más efectivo del siglo veinte –eterno aliado del capitalismo- ya que satisface al ciudadano en su voluntad de elegir y esto, lo hace sentirse libre. Es como alimentar a un perro con fibras deshidratadas y agua; lo satisface, pero no lo alimenta.

Como es sabido, los conceptos de libertad han cambiado, así como los elementos que subordinan al hombre. Contra estos, que ya no son tangibles, el hombre, ha perdido la posibilidad de quemarlos, romperlos, asesinarlos o bien, encarcelarlos. La opinión pública y el sentido común, son ejemplos claros de ello; junto a la publicidad subliminal y la información manipulada, constituyen las herramientas que Democracia y Capitalismo utilizan, en su sutil terrorismo internacional.


CAPITULO III


La longevidad –ciencia y religión- para un dilema.

Si bien el cuerpo humano, con el transcurso del tiempo, tiende a deteriorarse; de manera contraria, su espíritu, (a través del conocimiento practico o espiritual) tiende a florecer.

Podría esto tomarse como una compensación de la vida; sin embargo, al hombre le produce una profunda angustia. Y es que vive consciente de este deterioro, así como de su inevitable muerte.

De esta angustia, se han encargado en buena parte las Religiones, elaborando teorías referidas a - vidas después de la muerte -. La “calidad de vida” que se pueda alcanzar en estas “vidas post-morte”, está condicionada a nuestro comportamiento en el “Planeta Tierra”. Es decir, la angustia que produce la muerte, se transforma en un sobordinamiento a las reglas que permiten alcanzar una “vida post-morte, conocida de antemano”, minimizando así, el miedo a lo desconocido. Este es otro acotamiento más, de la libertad del individuo: el miedo a lo desconocido.

Ahora bien, este acotamiento de la libertad individual en base al miedo a lo desconocido, dejó de tener efectividad, una vez que comenzó a difundirse el conocimiento (puesto que, así como hoy es la globalización, la que ha esparcido la información, en su momento lo fue la imprenta). La fe, comienza a ser sustituida por el pensamiento científico -“la vida después de la muerte, no es un hecho comprobable”- y el miedo a lo desconocido (en este caso, la muerte) retoma un papel protagonico.

En cierta medida, el hombre, pareciera en ese momento, lograr liberarse de vivir condicionado a determinada conducta para alcanzar la vida post- morte deseada. Sin embargo, se condiciona al miedo a lo desconocido. Su conducta, ahora carece de consecuencia y la vida misma pierde sentido, puesto que no conduce a nada, simplemente a un final desconocido. Comienza así, una conducta de vida, sin consecuencias para la muerte.

Las conductas no se condicionan, se diversifican; proliferan todo tipo de exteriorizaciones del “ser” y movimientos que tienden a encontrar una razón al hecho de existir. Es decir, un motivo a la vida basados en lo mediatico, que si es comprobable y tangible.

La intención de reformar, acompasando la evolución del hombre, que tuvieron los movimientos filosófico-religiosas del Renacimiento, quedaron atrás. Y las grandes religiones no acompañaron el furor consumista producto de la revolución industrial.

Así es que comienzan a surgir nuevas formas de fe. Grupos, que apoyados en los cimientos de las grandes religiones, ofrecen soluciones a los problemas mediaticos. Se ajustan al nuevo perfil del creyente moderno –facilísmo , rápido acceso a través de los medios de comunicación y satisfacción inmediata- logrando, de alguna manera, satisfacer la necesidad de pertenencia del individuo aislado y dando solución a los problemas mediaticos de la gente (trabajo-adicciones-violencia familiar-etc.).

Estas “nuevas religiones de consumo” dejan de lado los problemas existenciales de la esencia humana. Uno de ellos, la muerte.

La ciencia, ha tenido una incidencia importante en este último siglo, con respecto al manejo del miedo a la muerte. La longevidad. Ya no se vive de manera que se pueda lograr una mejor vida “post-morte”. Se vive intentando alejarse lo más posible, de ese momento.

Los conceptos capitalistas, , no incluyen en su doctrina, los viejos códigos de conducta moral y ética. En el capitalismo, todo vale, siempre que el fin sea la acumulación de capital. ¿Cómo hacer compatibles las viejas normas religiosas - tendientes a moderar la conducta humana utilizando el miedo a la muerte- , con la nueva moral capitalista? Es una tarea imposible de realizar. La nueva consigna es: intentaremos evadir la muerte.

En esta etapa, ciencia y tecnología, nos alivianan el problema. Dietas especiales, alimentos dietéticos, complejos vitamínicos, gimnasia especializada; medidores de presión, de pulso, del ritmo cardíaco; caminatas largas, caminatas cortas y rápidas, trotes, aparatos de todo tipo y un remate excepcional, con la decodificación del genóma humano, aproximándonos a la fuente de la vida eterna.

En cuestión de pocos años, todo lo que antes fue alimento, pasó a ser letal. Toda medición que supere, en cualquier medida, los índices aceptables dentro de la composición química de nuestro organismo, es un llamado de alerta para iniciar todo tipo de dietas y ejercicios. Tenemos ahora, a un ser humano hipersencibilizado con su aspecto y su salud física; y es básicamente por dos motivos. El primero, es que el aspecto físico, se ha vuelto otro elemento de consumo y el segundo, tiene por un lado, el movimiento de capitales que ha generado (incrementando las industrias que se mueven a su alrededor, así como el ahorro que significa para los Estados la medicina preventiva) y por otro, el desplazar la muerte lo mas lejos posible (este último, como un aspecto individual).

Esta combinación ha tenido como consecuencia una población más longeva , y la ciencia proyecta llevarlo a limites inimaginables, sin pensar en las consecuecias.

Dicho fenómeno, que parecería un beneficio para cualquier raza animal , genera en el hombre una angustia que se asemeja a la muerte. ¿Por qué?

Si bien el sentido de pertenencia es primordial para la existencia del hombre, también lo es el sentido de trascendencia. Todo ser humano busca trascender mediante sus actos. En distintos grados -un aplauso, un beso, una palmada en el hombro, un golpe, la fama, una familia...- pero siempre busca el reconocimiento de sus actos como un justificativo de su existencia.

En una sociedad basada en el consumo, es lógico que se invierta una parte del tiempo en producir y la restante en consumir. Una de las consecuencias de esto, es una población activa con alto grado de conocimiento práctico.

¿Qué es el conocimiento practico? Es aquel conocimiento que se adquiere con una única finalidad: la de ser aplicado a una actividad específica. Las llamadas especializaciones o Master . Este tipo de conocimiento (que como veremos más adelante se inicia en la escuela), al impartirse para ser aplicado con la intención de obtener algún beneficio material, no se procesa espiritualmente. El conocimiento entra y sale del individuo sin modificar en nada su pensamiento. Todo conocimiento practico, apunta a mejorar sus posibilidades de inserción en el mercado laboral. Es decir : más conocimiento =mejor trabajo = más remuneración = más importancia = más poder. El hombre pasa a “SER” el resultado de su actividad laboral y el conocimiento que en esto aplica, no se acumula en su yo interior. Esto es fácil de constatar por dos aspectos: el primero, es la importancia que concede, la persona que adquiere jerarquía en el plano laboral, al título alcanzado, el cual lo antepone a su nombre propio. La segunda, es constatar que aquello que aplica profesionalmente, la mayoría de las veces, no lo aplica en su “vida privada”.

¿Qué sucede con un individuo que únicamente satisface su necesidad de trascendencia a través de la actividad que realiza, cuando el sistema lo deshecha –lo cesa en sus funciones-? ¿Experimenta una muerte anticipada?

El conocimiento practico deja de ser útil y cesa su aplicación. Ante esta “pérdida de identidad” - mediante la cual la persona deja de ser quien fue- no reconoce estar frente a una oportunidad para ejercer su “libertad individual”, puesto que durante su formación, no concibió un espacio para su yo profundo. El conocimiento practico que lo valorizó toda una vida, ya no tiene donde aplicarlo y de esa manera, pierde su sentido de pertenencia.

En un sistema donde el objetivo es la maximización del consumo, los tiempos se aceleran a velocidad de computadora. Los protagonistas de los cambios, son hombres cada vez más jóvenes, dada su fácil adaptación a las transformaciones y la facilidad con que pueden ser manejados, incitados por sus ambiciones materiales. Así, el periodo “útil” del “hombre mayor” es cada vez más reducido, por causa de la dinámica empresarial y la sustitución por las máquinas. Paralelamente, su período “inútil” para el sistema, es cada vez más prolongado, gracias a la ciencia. Es decir, un período de angustia, cuyas perspectivas son, las de prolongarse día a día.

Y la pregunta que surge es: La longevidad ¿A quién beneficia?

Hoy día, estos motivos - a los cuales se le agregan: el bajo índice de natalidad y el mal manejo de los fondos de pensión- hacen tambalear al sistema capitalista, en uno de sus pilares fundamentales “la satisfacción del sentido de trascendencia de la persona, a travez de su capacidad de consumo”.


CAPITULO IV


La Libertad, como concepto en la enseñanza:

“Libertad 0 con gloria moríd.” Esta , sea tal vez, la frase del Himno Nacional Uruguayo más arraigada en los jóvenes. Una frase, que ya en el año de mil ochocientos treinta, tenía un problema semántico. Y es que, la misma, debió ser escrita de la siguiente forma: “Independencia o con gloria moríd.”

La Libertad, se define como la facultad humana de determinar los propios actos. La Independencia, es la falta de dependencia.

Como vimos en el capitulo II, las formas de acotar la libertad del individuo, han ido cambiando, siguiendo la evolución de la civilización. Sería lógico pensar, que la enseñanza, hayla acompañado estos cambios. De ser así : ¿Cómo se le inculca al niño, el concepto de libertad?

La libertad esencial del niño, es su libertad de pensamiento, su individualidad. El niño, nos asombra con su fantasía, producto de su pensamiento libre.

En las escuelas (a las cuales denomino “Ensambladoras de ciudadanos”) al niño se lo induce al conocimiento practico. Todo conocimiento adquirido, tiene sentido si puede aplicarse a su cotidianeidad.

Impulsado por una sociedad competitiva, su pensamiento es rápidamente sustituido por la información. El niño, paulatinamente, va dejando de ser un individuo pensante para convertirse en otra persona informada. La individualidad se va transformando en civilización. Ya no es libre de pensar, lo esclaviza la competitividad, basada en la finalidad de poseer la mayor cantidad de información posible para ser aplicada al servicio del sistema civilizado.

Si el niño profesara, morir u obtener su libertad - con un real conocimiento hacia lo que hace referencia - de seguro el Himno Nacional, dejaría de difundirse en las escuelas.


CAPITUO V

En el país de la Libertad.

Si el hombre, únicamente es libre cuando sueña... ¿Será la Libertad un estado reservado exclusivamente al espíritu?

Y si así fuera...¿ Será que la libertad, puede ser alcanzada únicamente en el Universo Interior?

Es muy probable que así sea. Si nos reconocemos como la “capa” limítrofe entre nuestro Universo Interior y el Universo Exterior; y comprendieramos, que estos son igualmente infinitos, encontraríamos en el primero un sentido para la Libertad. Un encuentro con el individuo libre que somos. Poder convivir con ambos, implica conocer la puerta de entrada en el momento de querer salir. Perder esta puerta, sería condenar al cuerpo, al hospicio.

Ya en este punto, podríamos decir...:

“La libertad es el camino
que lleva a la paz del individuo.
No es el fin perseguido.
Es un motivador utópico,
que convierte al caminante,
en un peregrino.”

El hombre, como conjunción de cuerpo y alma, es incapaz de ser libre. Y es que la libertad, no es el fin supremo de la vida. Su utópico sendero, será aquel que debamos transitar, para obtener paulatinamente la paz del espíritu, la paz individual. Tal vez así, algún día, podremos aproximarnos a la paz para hombre...

   
 
pricipio de pagina
pagina anterior