| Me gusta la lluvia
por que cada gota me muestra un matiz de la tierra.
El mar me gusta,
el movimiento de las olas y su constante trasformación.
Me gusta la luz del alba, el rocío que alhaja los
pastos
y hasta el crujir de la escarcha en el Invierno.
Me gusta honrar a los amigos,
por que son el brote que gratifica la siembra, casi un
abuso al cariño.
Me gusta volar solo,
recorrer los abismos de la historia y los horizontes del
devenir, a corazón abierto.
Llorar reseco, añorar y recordar, me gusta;
sentir que la vida quema para renovar la tierra de donde
nacerá la nueva sonrisa.
Me gusta la primer brisa del otoño
que suaviza la abrasada piel del verano, como la risa del
niño al corazón agrietado.
Me gusta la Luna... Las dos Lunas;
Niña Luna.., blanca y brillante, y la Luna Negra...,
misteriosa y hechicera.
Me gusta caer exhausto en los brazos de la mujer
y dejar mis duelos cansados a merced de su existencia que
se escurre entre mis poros.
El aroma a selva húmeda me gusta,
la montaña, la cascada helada, la flor dulce...
toda ella, toda hembra.
Me gusta amar.
Y gustaría de ser amado dos veces al menos, como
aquella única vez...
aquella primera vez, de cada una de las veces que he amado.
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