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Miércoles,
20 de marzo de 2003.- 22 Hrs.
Todo se detuvo.
El reloj, el viento y hasta la noche se detuvo.
Los grillos, también detuvieron su canto
y la saliva quedó atascada bajo la lengua.
El ventilador gira sin emitir ningún sonido
y el humo del cigarrillo no desaparece frente a él.
Nada se mueve y todo ha perdido sonido.
La noche se hizo agujero y la vida pozo.
Cada hueso de mi cuerpo es un clavo ardiente
y el corazón una hoz, clavada en el pecho.
Una brisa polar recorrió mi espalda
y una caja de cristales explotó dentro de mi alma.
El miedo se apoderó de cada sombra
y la impotencia humedeció mis pómulos, exaltados.
Si estuviesen hoy mis dos hijos,
durmiendo,
bajo el cielo de Bagdad.......................
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