| allá afuera en la calle sigue
lloviendo
pero esta vez las gotitas de lluvia van cayendo
silenciosamente empinadas sobre las puntas de sus propios pies
semejando bailarinas de ballet tan leves y pálidas como
anoréxicas
este año se han dejado caer como turistas en temporada
alta
y le han zapateado todas las avenidas a las alcaldías
llenando las cloacas atestadas de basura reseca que esperaban
ansiosas su segunda venida
chávez duerme tranquilo en su casa de la casona
a dos cuadras de la mía
con su revólver bajo la almohada como todo militar
(solo me acuerdo de él cuando siento detonar algunos tiros
en la quietud de la noche
y me digo... ya está, ya está que todo comienza
de nuevo)
así nomás
todo en minúsculas
porque me dan lata las mayúsculas
se me ha quedado sobre la mesa la galletita que acabo de sacar
de la despensa
y mi brazo, por más que lo estiro, no la alcanza
grito alguien o algo que me la alcance por favor
no ven que estoy trabajando
(porque quiero que sepan que los que estamos aquí
frente a las computadoras, ordenadores, pecés
estamos trabajando...)
o ustedes creían que chateábamos nada más
pues nada más falso que eso
si el culo lo tengo gordo es por otras causas
es que he estado cabalgando mucho últimamente
y me ha dolido el arco de la entrepierna
como si un molino me hubiera triturado las carnes
pero una amiga campeona de equitación
me ha dado una receta genial:
dos alka seltzer
y una frotadita con árnica,
y se me ha ido el dolor y los cristales estacionados en el músculo
como por arte de magia
por lo menos pude ir a mi entrevista de trabajo
sin el tumbaíto a lo john wayne
así nomás
todo en minúsculas
afuera sigue lloviendo, suave, lento y no cesa
las lluvias comenzaron hace rato y se han adueñado de
la ciudad y de los estados
próximos y vecinos
no paran –no ceden-
ni sus gotas ni goterones ni baldes de agua arrojados del cielo
este año ha llovido más que el anterior
mojándole los calzones a le tout caracas
pero la gente de la guaira tiene miedo
han quedado incomunicados de nuevo
y la tierra se desliza una y otra vez
y van aflorando manitas petrificadas y juguetes desarticulados
son la niña y el niño
que siguen jugando
a las escondidas
a quererse
a repelerse
tirándose de la cuerda
hasta que uno de ellos
caiga al foso
así nomás
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