| siempre sabré qué hacer
para que no me extrañes.
para que se confundan
con otras
las caricias.
seré, prometo,
entre otras tantas cosas…
un recuerdo difuso,
sin nostalgia.
impreciso.
número borroneado
en un margen del libro
que leías entonces.
y es que no fuimos nada
que pudiera haber sido
salvo un par de sonrisas,
salvo cada palabra,
salvo toda mirada.
salvo aquellas esquinas.
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