| Traslúcidas son las mañanas
hermosas, en mi corazón y el tuyo
y junto al árbol de la vida
te llamaré hermano.
Algún día seré libre,
te lo juro.
Amaneceres serenos y ondulantes
llamarán a nuestra puerta,
para emprender el camino
donde uno y uno
son más que dos.
Te llamaré hermano
al alborear el tiempo
y hermosos serán
los frutos de la vida
para ti y para mí.
Llegará nuestro tiempo
algún día,
te lo juro.
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