He visto como el viejo rincón
de
la reina destronada de Francia
soportaba andamios y recuerdos
He puesto el pie en terrazas
cargadas de viñas y de
acequias
que disputaban a las flores su espacio
palmo a palmo
hacia el valle
He sido testigo
del son de la vieja campana
que acompañó a mi
padre
cuando niño
cuando seguramente comenzaba a comprender
que el mundo
era también lejano
y que su nacimiento y su destino
estaban más allá de
ese pequeño pueblo
más allá del mar
No lloré por el encuentrofamiliar
mas bien tuve una
suerte de suave alegría
y ví como el hombre
puede contentarse con muy poco
un vaso de vino
una mesa
un plato de pasta y recuerdos intensos
lejanos
que no podían contener tanta
memoria
Cuando me fui
comprendí que algo se moría
pero en eso no había nada extraño
porque el
cuerpo de los seres se extingue
y la experiencia queda
el espíritu subsiste
en los hijos de los hijos
es la especie
que se acrecienta y se transforma
la vieja danza
en una nueva posición del espiral
humano
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