La Bisagra Inicio Entrada principal Sonido Letra Imagen Multi La Foto del dia Buscar en La Bisagra Contactar La Bisagra Enlaces

Autor:

Ric Wall

Titulo:

Ensayo 44

 

Marzo de 1968 (17 años)

A mi primer amor

 

Cuando la vi esa tarde,

tenía en los ojos una mirada.

La llevaba puesta como un prendedor de acero.

 

Era una mirada simple,

pues todo lo limpio es sencillo,

triste

con aquel dolor que no es odio, no es remordimiento,

si no dolor de carne, dolor de ser limpio,

dolor de estar vivo,

dolor de amar y no ser amado

de soñar y ser ofendido.

 

Esa mirada quedó colgando en el hastío

de aquella tarde sofocante largo rato

¿o fue acaso eterno?

 

Quise robarle a la tarde aquellos ojos

que de ella colgaban

aquella mirada que había quedado inmóvil

sobre el calor sofocante de aquella tarde salvatuche.

 

Quise arrebatar esa mirada

para tocarla, para golpearla, para estrujarla.

 

Yo quería que me hiriera hasta el fondo del alma con su filo de acero

hasta el fondo del cuerpo y del alma y del hombre y del niño

que me hiciese sangrar hasta el fondo, y quizá más allá del fondo

que me traspasara completamente

que me perforara y dejara un agujero

que no se pudiera llenar mas' que con sangre, lágrimas o carne.

 

Ella volvió

no se cómo

los ojos y bajó la mirada.

Sus ojos se ocultaron en el polvo del camino

¿o fue acaso en las amarillas, quebradizas hierbas?

¿o en los maizales circumvecinos?

¿o en las piedras color gris opaco y negro?

 

Fue entonces que quise decir aquello

... ¡aquello!...

y no lo dije porque no puede ser dicho

por que el alma no cabe, por diminuta que sea,

en el espacio infinitesimal de un sonido inútil que no tiene sentido.

 

La tarde se adormitó

se tornó noche de pronto.

Ella caminó.

Yo caminé.

 

Ella siguió este camino

yo algu'n otro

y los dos nos perdimos el uno del otro

   
 
pricipio de pagina
pagina anterior