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Santiago
Azar
Idea pequeña y corriente sobre la dulzura de escribir:
Escribo esencialmente desde que las palabras se me aparecieron
en un cuaderno como un gran mapa, como si fuese de caza en un
zafari de emociones donde el alma y el corazón eran mi
mejor escopeta. Inesperadamente me di cuenta que nada era más
fuerte en mí que los deseos de escribirle a todo y a todos,
pero a través de un solo amanecer que era la poesía.
Por qué la poesía?, porque en un solo verso puede
estar refugiado el mundo y sucesivamente todos los mundos pueden
hablar la lengua de un verso. NO obstante, una máxima:
Sigo creyendo fírmemente en los poetas de los poemas y
no de los versos. Es penoso ver por allí como poemas se
construyen de 20 o 30 versos, donde sólo dos de ellos
dan fuerte a la estructura. Lo demás es un relleno miserable
y desechable. Por lo mismo creo en el oficio, en el trabajo,
en las horas frente al papel; en el cansancio cuando se escapan
las ideas fuera de esta pequeña cabeza, en la necedad
de seguir dando golpes al muro de la indiferencia frente a tanto
oído más lejano que el nuestro. No hay caso!, los
poemas se te aparecen por ahí y debes recoger la médula,
lo que sea, en boletos de microbus, papel higiénico, o
simplemente recordar, recordar, recordar.....que tal vez sólo
eso es esta vida.
Santiago Azar, primavera de 2003.
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poesía
Poemas al azar
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