
|
- Cuando fueron cortados los hilos de los hombres muñeco,
de los hombres de palo, toda la algarabía se aquietó y
se hizo un gran silencio.
- Sólo unos pocos quedaron suspendidos y vivos,
colgando de los grandes árboles, de los árboles-padres
de la selva.
- El puma dijo: no.
- El yaguareté dijo: no.
- El gato-tambo dijo: no.
- El zorro dijo: no.
- Todos los animales se alejaron, oliendo y sacando sus
lenguas, pero no tocaron a los hombres de palo porque algo
los protegía y no querían morir.
- Entonces, por sobre los montes quemados y las ciudades
quemadas y los cuerpos de los hombres muñeco, de
los hombres de palo quemados, llegaron las naves celestiales,
brillantes como el Sol, amables como el Sol.
- Y los señores despiertos de Agartha y Shambalá cubrieron
el cielo y la tierra y trajeron alimento a todo lo que
era bueno.
-
- Autor anónimo americano
- (De los archivos de Hassein.)
|
|
|