| Qué chato caminas
rebaño de dioses caídos,
rebaño arreado.
¿Olvidas que de tus pisadas brotan los días?
Desde tu estatura
miras el universo sin verlo
embotado de altura,
deshabituado al vuelo.
Arquitecto universal
resignado a un nicho,
duermes.
¿Olvidas que de tu soplo escapan llama y ventisca?
Esclavo tímido
medidor de ánimos,
ese no es tu oficio.
Cánsate de esa marcha insípida.
Regresa a tu centro,
provoca la luz y palpa las frentes.
Transforma el universo.
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