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El rumoreo
en la sala se fue calmando. Los camarógrafos
apagaron sus cigarrillos, y se instalaron detrás de sus
cámaras, que apuntaban hacia la gran mesa y a las tres
sillas posicionadas detrás.
Aproveché el impasse para recargar mi cámara y
calcular la luminosidad del escenario según los parámetros
que me habían dado en el diario. A los fotógrafos
nos habían asignado a un palco de segundo piso, exactamente
al frente de la mesa. El ángulo era forzado, y según
las malas lenguas, era para evitar tomas del Gerente en ángulos
que no lo favorecían.
Detrás de la mesa, empotrado en el muro de piedra lucía
imponente y majestuoso el emblema nacional. García, buscando
complicidad emitió un silbido apagado y me dió un
codazo. -"Bien logrado, Ramírez, muy bueno renovación"-
susurró apreciativo, arrastrando las erres.
En efecto, el año pasado se había licitado a concurso
una renovación del escudo - o "el logo", como
le dicen en los pasillos- entre las agencias de publicidad. La
competencia había sido encarnizada y brutal, dado al suculento
premio y contratos ulteriores en juego. Finalmente lo había
ganado la firma Brown, White & Ramírez, que dejaba
el escudo y la estrella intactos a fin de mantener la identidad,
pero "modernizando" todo lo demás. Un feroz
tigre y un águila con las alas desplegadas ocupaban el
lugar del huemul y el cóndor, -"especies extintas
no salvan a nadie" - decía Mr. Ramírez, portavoz
de la renovación, citando a Darwin. Pero lo más
espectacular había sido lo del lema. La administración
había exigido no cambiar las palabras, sólo reordenarlas,
para no ofender a la tradición. "Por la razón
o la fuerza" se veía como primitivo, y daba una imagen
de república bananera. Surgieron todo tipo de propuestas
y fueron rechazadas: "por la fuerza de la razón"-
demasiado tolerante; "razón es fuerza"- demasiado
abstracto; "por la razón de la fuerza"- demasiado
maquiavélico. Y así desfilaron innumerables alternativas
hasta agotar todas las instancias posibles. Finalmente se eligió
"por la razón o la puerta", una extraña
modificación, que pareció complacer a la administración.
Los pormenores de cómo este extraño aforismo fue
aprobado por el congreso no viene al caso describir aquí.
A los pocos minutos se encendieron las luces de escenario y
consecutivamente los halógenos para la TV. De un costado
entró la Primera Secretaria, se ubicó en un discreto
podio ubicado a la izquierda de la mesa, sacó del podio
una hoja de papel y leyó: "Antes que nada quiero
darles a todos la bienvenida, y transmitirles que la conferencia
tendrá una duración de 17 minutos. A la salida
se entregarán transcripciones escritas y en diskette del
mensaje en su totalidad. Al terminar la conferencia su excelencia
ofrecerá una rueda de prensa en el salón azul,
con los medios autorizados. Esta tendrá una duración
de 45 minutos, más un período de 20 minutos adicionales
en que los medios podrán entregar sus preguntas por escrito
y su excelencia responderá algunas de ellas, en la medida
que el tiempo lo permita.
Les ruego que tomen sus asientos, .....y ahora, lo que todos
estamos esperando.......dejo con ustedes a ¡Su Excelencia,
el Gerente de la República!
Al instante sonaron los acordes de la multinacional, y todo
el mundo se puso de pie. Las filas de adelante se sabían
la letra completa, y hacia atrás el clamor vigoroso se
iba transformando en balbuceo y silencio, no por un problema
de desacuerdo, sino más bien por inhibición e ignorancia
de las estrofas.
En la mitad de la primera estrofa, en la parte que dice: "fuertes
libres sin fronteras como el tigre en la pradera", ahí apareció lentamente
la figura de El Gerente, elegantemente enchapado en gris-marengo,
seguido a unos pocos pasos por las coloridas figuras de Galdames
y Cifuentes.
Carlos Galdames, más conocido como "la muralla",
era el ídolo de la década. A sus escasos 25 años,
había atajado 190 penales en el arco de Colo-colo, al
momento en que tomó las riendas de la División
Deportes.
Kika, o Jacqueline Cifuentes, era la dulzura personificada.
Sus canciones, preñadas de sentimiento, sus grandes ojos
húmedos y su sonrisa generosa hacían soñar
a moros y cristianos. Antes de asumir la División Cultura,
había ganado el Festival 5 veces consecutivas.
Los tres personajes en el escenario esperaron que terminara
el himno, saludando al público con la "V" de
la victoria y besos al aire, según el caso. Con el último
compás y un breve pero enérgico aplauso, el Gerente
tomó su lugar en la silla del centro, seguido por Galdames
y Cifuentes.
Luego de una breve pausa y de aclarar la garganta, el discurso
comenzó.
"Señoras y señores: Como ustedes se habrán
enterado a través de los últimos memorándums
que hemos puesto en las redes, hoy evaluaremos el último
año de nuestra administración, y haremos algunas
proposiciones para el futuro inmediato.
En primer lugar, quiero informar que hemos hecho grandes avances
en el área deportiva, principalmente con la adquisición
de un 51% de las acciones del club deportivo Colo-colo, que hasta
el momento estaba mayoritariamente bajo propiedad de la empresa
Comutec. Podríamos decir que finalmente hemos "nacionalizado" nuestro
gran cuadro popular. (aplausos en las primeras filas) Y la gran
sorpresa es que hemos ya, hace unas horas, cerrado el trato por
la compra del 40% del paquete accionario de.....¡la selección
colombiana! (ovación general, Galdames insta al público
que se pone de pie, el publiprompter encima del escenario centelleaba
con letras doradas que corrían de izquierda a derecha:
Chi Chi Chi- Le Le Le...etc).
Luego, en el campo cultural, quiero informar que el festival
de Viña del próximo año se transmitirá vía
satélite a 84 países, desde..¡.Miami! (La
pantalla gigante en la esquina izquierda muestra un plano cerrado
de la Kika, que en medio de una sonrisa radiante deja rodar generosamente
una lágrima por su mejilla izquierda).
Ahora, en el plano de la macroeconomía, quiero informarles
que hemos saldado este año la totalidad de la deuda externa,
con la venta a las instituciones acreedoras de 2 millones de
hectáreas que hasta la fecha no han estado en calidad
de productivas. Por otro lado, hemos resuelto en gran parte el
problema del endeudamiento personal con una nueva legislación,
escrita conjuntamente por una comisión mixta del congreso
y especialistas del consorcio bancario. Esta legislación
que se llama "sistema de inversión a largos plazos" permite
la extensión del mecanismo crediticio, a los hijos o descendientes
legales del contratante. Esta nueva ley se podrá aplicar
retroactivamente a quienes han contraído crétidos
bancario, financieros, habitacionales o de consumo durante los últimos
4 años. Este último hecho, sumado a la política
de créditos blandos de consumo orientados a los sagmentos
emergentes y popular-emergentes, podría sintetizarse en
el siguiente concepto: Hemos cumplido los puntos centrales de
nuestro programa, y superado definitivamente la pobreza a partir
del ordenamiento de factores macroeconómicos. Muchas gracias."
En el preciso instante en que terminó la frase, irrumpió una
versión coral de la Multinacional, acompañada de
aplausos y ovaciones del público. El gerente se incorporó,
y sobriamente hizo mutis a la izquierda, dejando a Kika y Galdames,
que descendieron por el frente del escenario a firmar autógrafos
y mezclarse con el público. Las luces del proscenio se
apagaron una a una, y el personal de orden y prodecimientos despejó eficazmente
la sala.
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